Los Misterios Mayores

CAPITULO IV

VIAJES ASTRALES

El hombre es un trío de cuerpo, alma y espíritu. El alma es el mediador entre el espíritu y el cuerpo. Un alma se tiene, un espíritu se es.

El Intimo es el Altísimo dentro de nosotros; el Intimo es el espíritu. El Testamento de la Sabiduría dice: "Antes de que la falsa aurora viniera a esta tierra, quienes habían sobrevivido al huracán y a la tempestad ensalzaron al Intimo y a ellos aparecieron los heraldos de la aurora".

Entre el hombre terrenal y el Intimo está el alma. El alma tiene un cuerpo ultrasensible y material con el cual viaja a través del espacio. El cuerpo del alma es el cuerpo astral; así, pues, el cuerpo astral tiene algo de humano y algo de divino.

El cuerpo astral tiene su ultra fisiología y su ultra patología íntimamente relacionadas con el sistema nervioso gran simpático y con nuestras glándulas de secreción interna. El cuerpo astral está dotado de maravillosos sentidos con los cuales podemos investigar los grandes misterios de la vida y de la muerte.

Dentro del astral están la mente, la voluntad y la conciencia.

Nuestros discípulos deben aprender a salir en cuerpo astral.

Esto que estamos enseñando en este capítulo es una tremenda realidad. Desgraciadamente, los hermanos de todas las escuelas espiritualistas ignoran totalmente el uso y manejo del cuerpo astral. A nosotros nos da dolor ver a los hermanos de las distintas organizaciones tan ignorantes sobre el uso y manejo del cuerpo astral.

Los hermanos de las distintas escuelas espiritualistas viven en el astral con la conciencia dormida.

Cuando un hermano entra en la senda, los tenebrosos del sendero lunar suelen atacarlo durante el sueño. Los hermanos de la sombra asumen la figura del gurú para extraviar a los discípulos. Ahora debemos comprender que es un delito no enseñar a los discípulos el uso y manejo práctico del cuerpo astral. Es necesario que los discípulos despierten su conciencia durante el sueño para que puedan defenderse de los ataques tenebrosos.

Hacerse consciente del proceso del sueño no es peligroso; debemos hacer conciencia de todas nuestras funciones naturales.

EL CERRO DE CHAPULTEPEC

En el presente capítulo vemos un fragmento de un códice indígena mexicano del cerro de Chapultepec. Sobre el cerro vemos a un chapulín o grillo.

En la Roma augusta de los césares el grillo se vendía en jaulas doradas a precios elevados.

En el cerro de Chapultepec existe un templo azteca en estado de jinas. Ahora debemos comprender por qué este cerro era considerado sagrado por los aztecas. Los indios de México hacían largas peregrinaciones místicas a Chapultepec.

Observando cuidadosamente el fragmento del códice mexicano de Chapultepec vemos a dos seres humanos flotando sobre el cerro; esos dos seres van en cuerpo astral. Alguien pronuncia una nota que sale de sus labios como dos ondas de luz. Esa nota es el sonido sibilante y agudo del grillo, ese sonido es la nota clave del Logos. El Logos suena.

La naturaleza entera es la encarnación del Verbo, y el Verbo es la nota clave del grillo. Esa nota es un coro; dentro de ese coro inefable está nuestra nota clave. Si tocando un instrumento un músico diera con nuestra nota clave, caeríamos muertos instantáneamente. No hay nada en la naturaleza que no tenga su nota clave.

El que quiera salir a voluntad en cuerpo astral, adormézcase pronunciando mentalmente la sílaba LA alternándola mentalmente con la sílaba RA.

Pronúnciense mentalmente estas dos sílabas en forma alternada y separadas. Trate el estudiante de escuchar el sonido agudo del grillo; este sonido sale de entre las celdillas cerebrales. Se necesita una mente serena, buena cantidad de sueño y buena atención en lo que se está haciendo. Si el ejercicio está bien hecho, tan pronto entre el estudiante en aquel estado de transición que existe entre la vigilia y el sueño, sentirá dentro de su cerebro el agudo sonido del grillo. Adormézcase entonces un poco más el estudiante y aumente la resonancia de ese sonido por medio de la voluntad; levántese entonces de su lecho y salga de su cuarto rumbo al templo de Chapultepec, a la Iglesia Gnóstica o a donde quiera.

Cuando decimos que se levante de su lecho, debe esto traducirse en hechos; el estudiante debe levantarse de su lecho. Esta no es una práctica mental, verdaderamente no se trata de levantarse mentalmente, el discípulo debe levantarse con actos, con hechos.

La naturaleza se encargará de separar los cuerpos físico y astral para que el astral quede libre y el físico quede en el lecho. Lo que el estudiante tiene que hacer es levantarse de su lecho, eso es todo. Con esta clave nuestros discípulos gnósticos podrán transportarse en cuerpo astral a los templos de misterios de la Logia Blanca.

Sería muy interesante que los discípulos tuvieran en su cuarto este animalito, (grillo), así se concentrarían mejor. Si nos concentramos en ese sonido, pronto resonará en nuestro cerebro.

Se puede tener este animalito en pequeñas jaulas. Con esta clave podemos asistir a los grandes templos de la Logia Blanca.

El que quiera saber ciencia oculta tiene que salir en cuerpo astral. La ciencia oculta se estudia en los mundos internos. Sólo hablando personalmente con los Maestros se puede saber ciencia oculta. Las teorías intelectuales del mundo físico para lo único que sirven es para dañar a la mente y al cerebro.

El dirigente del templo de Chapultepec es el Maestro Rasmussen. Dos guardianes de espada flamígera guardan la entrada del templo; en este templo se estudia la sabiduría antigua, en este templo se reúnen los Grandes Maestros de la Logia Blanca.

CLAVE PARA DESPERTAR CONCIENCIA DURANTE EL SUEÑO

No es peligroso salir en cuerpo astral porque todo mundo sale en cuerpo astral durante el sueño. El que quiera despertar conciencia durante el sueño debe conocer la clave del "discernimiento".

Durante el sueño, todo ser humano anda en los mundos internos con la conciencia dormida. El alma, envuelta en su cuerpo astral, abandona el cuerpo físico durante el sueño. Así es como el cuerpo etérico puede reparar al cuerpo denso.

Cuando el alma entra al cuerpo, entonces despertamos del sueño natural. En los mundos internos, las almas se ocupan de los mismos oficios cotidianos; entonces compran y venden, como en el mundo físico. La almas de los vivos y de los muertos conviven juntas durante el sueño. En los mundos internos todo lo vemos como en el mundo físico: el mismo sol, las mismas nubes, las mismas casas de la ciudad, todo igual.

Ahora entenderán nuestros discípulos gnósticos por qué los muertos no aceptan que están muertos.

Ahora comprenderán nuestros discípulos por qué las almas de los vivos compran y venden, trabajan, etc., durante el sueño.

Saliendo en cuerpo astral es como conocemos los misterios de la vida y de la muerte. Todo ser humano sale en cuerpo astral durante el sueño. Podemos conocer los grandes misterios de la vida y de la muerte despertando conciencia durante el sueño. Para despertar conciencia durante el sueño existe una clave: la del discernimiento.

Veamos: si váis por una calle y os encontráis con un amigo, o véis objetos que os llamen la atención, dad un saltito con la intención de flotar; es lógico que si flotáis es porque andáis fuera del cuerpo físico; empero, si no flotáis es porque estáis en cuerpo físico.

Sucede que en los mundos internos actuamos durante el sueño de la misma manera que en carne y hueso, y si a esto se añade que allí todo lo vemos igual que aquí en el mundo físico, entonces comprenderemos que sólo si logramos volar despertaremos conciencia para darnos cuenta de que estamos en cuerpo astral.

Este ejercicio se practica a cada instante durante el estado de vigilia y en presencia de toda cosa curiosa. Lo que se hace en vigilia se repite durante el sueño. Si hacemos esta práctica durante el sueno, el resultado será que al saltar quedaremos flotando en cuerpo astral; entonces despertará nuestra conciencia y llenos de felicidad diremos: Estoy en cuerpo astral.

Así podremos dirigirnos a la Santa Iglesia Gnóstica para conversar personalmente con los ángeles, arcángeles, serafines, profetas, maestros, etc.; así podremos recibir instrucción de los Grandes Maestros de la Logia Blanca; así podremos viajar en cuerpo astral a través del infinito.

No necesitamos destruir a la mente con tantos libros y teorías. En los mundos internos podemos recibir la enseñanza de los maestros. Al despertar del sueño natural, los discípulos deben esforzarse por recordar todo lo que vieron y oyeron durante el sueño.

Es necesario que nuestros discípulos aprendan a interpretar sus experiencias internas. Estudiando el Libro de Daniel, en la Biblia, podrán aprender a interpretar sus experiencias internas.

El sueño y la memoria son los poderes que nos permiten conocer los grandes misterios de la vida y de la muerte. Los sueños son las experiencias astrales. Los sueños son verdaderos.

 

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